AL FINAL DE LA LINEA


Tras el teléfono apretado firmemente contra la oreja se podía sentir la ausencia y  él, no podia hacer nada. El aire frío de una ciudad cubierta por la nevada lo dejaba sin palabras apropiadas para confortarla y el tiempo con malicia avanzaba lentamente como si se burlara de los acontecimientos.

Mientras que atrás se empezaban a quedar una a una las estaciones del tren, apretaba los dientes para contener las lagrimas de una despedida premonitoria, la distancia entre paradas cada vez parecía mas infinita y con la llegada de la noche se empezaban a ocultar los bellos paisajes tras la sombra y la gran capa de nieve que caía aquel día.

Pasados algunos minutos ya no se podían visualizar los enormes rascacielos, ni siquiera la proyección de luz en un céntrico y visitado lugar en la enorme capital era visible y el tren continuaba avanzando en dirección contraria, solo que ahora empezaba a disminuir su marcha por precaución; la tormenta de nieve arreciaba y  al acercar la cara contra la ventanilla solo quedaba el vapor del cuerpo con cada respiración.

El vagón estaba más solo de lo acostumbrado, muchas personas no habían salido de casa durante el día, su estomago sonaba por lo hambriento que se encontraba y una extraña mezcla entre los latidos de su corazón y la marcha del tren confundían su cabeza, realmente se encontraba agitado.

Las condiciones del tiempo empeoraban y finalmente el tren se detiene en la próxima estación hasta esperar nueva orden.   Se mantuvo sentado y tratando de descifrar el sentimiento que lo aturdía después de su despedida y por un momento parecía que acababa de entender todo lo relacionado con su existencia y segundos después una tristeza lo desploma, todo le era confuso.

Millas atrás, ella aguardaba paciente el regreso de un sueño pasado mientras se adentraba en la oscuridad de algo que se encontraba más allá de lo que simplemente podía imaginar.

El historial acumulado en sus teléfonos móviles se convertía en la única evidencia de un pasado cruelmente separado, entre los dos se interponían unas vidas irremediablemente cortas y un futuro que aunque se llegara a planear continuaba siendo incierto.

Finalmente el servicio de trenes se reanuda, habia  esperado demasiado y con tanto frío que si hubiese sido un perro saltaría y movería la cola de felicidad cuando lentamente el motor arrastra los vagones solitarios del tren.  Se había limitado a vivir sin encontrar sentido a sus días, cargaba un frío corazón y sus patéticos días se habían escondido en las sabanas perfectamente tendidas siempre que salía de casa.

Dominado por la ansiedad sin lograr descifrar los secretos de la despedida empezó a temblar, la calefacción del tren se encontraba al máximo pero, su cuerpo sentía frío.

Al llegar a la ultima parada encontró su vehículo enterrado bajo pulgadas de nieve y esta  seguían cayendo, era tarde no había transporte, las calles se encontraban bloqueadas y un servicio precario de limpieza para las vías avanzaba.

Los copos de nieve bajaban con el olor del cielo y antes que lo notara ya no podía caminar, sus pies perdían calor con rapidez y aun no había logrado llegar a su auto, cada paso era mas solitario que el anterior.

La mañana siguiente al despertar comprendido por que ella era diferente de las demás,  habían pasado mucho tiempo juntos pero su mirada nunca lo llego a mirar, no habían estados juntos para siempre y ese se convertía en el limite de la historia, había tratado de esperar algo sin saber lo que era marchitando su corazón y sobre la nieve recién caída ya no  quedaba  la huella de sus pasos.

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Tiro al blanco de un asesino


Diciembre 31 de 1996, la iglesia se viste de boda, una pareja camina al encuentro con el Dios que creen, allí frente a él, pretenden reafirmar su compromiso de amor. La novia es una mujer delgada, de ojos saltones y una larga cabellera lisa de color castaño es muy  bella y  también muy joven para contraer matrimonio, en realidad una trabajadora imparable, soñadora inalcanzable,  educada bajo las normas éticas de una familia cristiana y por una madre intachable.

Siendo el último día del mes de mayo de 1997, solo 5 meses después de su matrimonio  y con el reloj marcando las 8:30 pm, un hombre cae tendido y muere  tras una brutal ráfaga  de disparos, no hay tiempo para auxiliarlo y se desangra abrigado por la tormenta que llega a lavar sus heridas arrastrando en sus corrientes la sangre que su cuerpo expulso.

El próspero y feliz matrimonio se evapora con la agonía de la noche fría, dejando tal barco a la deriva una joven esposa y tres hijos. Los hechos son confusos, el gatillero abandona la escena sin siquiera ser perseguido, emprende una fuga seguramente tormentosa durante toda la noche.

La mañana siguiente uno a uno los amigos y familiares de la víctima desfilan a su alrededor. el cuerpo inerte permaneció toda la noche en la misma posición y bajo la inclemente lluvia, muchos se negaron a mover y tampoco permitieron que su esposa lo hiciera.

la aglomeración parecía feria de pueblo, murmullos, especulaciones juzgamientos y algunas hipótesis del crimen se tejían en las lenguas de  personajes fascinados por las habladurías.

las edades prematuras de los niños los mantenían al margen de la cruel realidad, sin ser totalmente indiferentes ante lo ocurrido.

La víctima fatal, era hijo de un respetado y  admirado hombre de  cabello blanco y  pequeños ojos azules, era descendiente  de una familia trabajadora y renombrada en la comunidad donde vivían gracias a su ético comportamiento, amabilidad y amplia sociabilidad.

El día de la despedía había llegado y después de caminar algunas calles junto al coche fúnebre y con la llegada inevitable al campo santo, los mas pequeños entienden que es la última que vez que pueden ver  el cuerpo del hombre a quien aman.  las lágrimas no son el llanto desgarrador que conmueve a todos los asistentes, pero se convierten en la más grande soledad al regresar a casa y encontrar el vacío perpetuo acompañado del resonar MACABRO de unas balas que hasta ahora no tienen explicación.

La historia realmente se convierte en todo el calvario que una viuda joven desprotegida y aturdida por los acontecimientos pueda vivir, es atacada, perseguida, culpada y humillada por los hermanos de su esposo quienes parecen sus carceleros, son hombres egolatras, presumen un poder obtenido por el dinero y arrastran con su cobarde actuar a una familia desarticulada al abismo, sin dar un respiro de vida.

La lluvia se había convertido en presagio de sus desdichas y aunque 4 vidas caminaban sin rumbo y sus corazones seguían bombeando, parecía que los integrantes de la familia estaban sepultados desde el mismo día.

20 años después el temerario y escurridizo gatillero camina plácido camuflándose entre la gente sin haber pagado por su crimen, cree que los cambios realizados le permiten escapar de la mirada fija de los tres herederos que hace tiempo lo encontraron, se ha convertido en lo que parece un caballero, pero tras su blanco rostro esconde el macabro asesinato, como serpiente venenosa se desliza ocultando su pasado de quienes ahora hacen parte de su vida.

No es posible descifrar en su andar, manera de mirar  y hablar si siente culpa alguna por su pasado pero,  tiene una vida que hay que respetar  y le ha sido perdonado su medroso y pusilánime actuar.

Mañana desaparece el cuerpo 


!Esto no termina aquí!

Grito con la ultima fuerza después de haber vivido una vida corta pero, llena de épicas aventuras dignas de ser contadas a sus nietos.

Aferrado a mantener su corazón latiendo,  sujeta con agresividad la mano del doctor, quien lo observaba en aquel plano momento.

Había pasado los últimos cinco días, postrado en una destartalada cama de hospital a las afueras de un pueblo casi fantasma. Su población desaparece con rapidez a causa del abandono estatal y las inclementes enfermedades que aquejan sin piedad a todos por igual.

Atormentado por su condición medica, la pésima alimentación y el desconsuelo creciente al notar su cuerpo cada segundo más agotado, ocultaba las lagrimas ante la presencia de todos aquellos quienes lo visitaban en sus tiempos libres.

Algunos familiares llegan hasta la aterradora habitación para brindar consuelo con sus abrazos y palabras de aliento que alivian la agonía del lugar. Otros, simplemente se acercan para jactarse y cesar la curiosidad al ver el rostro demacrado de un hombre que se niega a abandonar la vida que tanto aprecia, mientras que otros más, lo visitan por sentir una obligación, la necesidad de hacer presencia hipócrita.

Al terminar la visita y con la llegada del ocaso, sus noches transcurren en el susurro molesto del elevador cada que alguien decide tomarlo para subir o bajar los 3 paupérrimos niveles, seguramente este había sido construido a principios de siglo, siendo toda una proeza de la ingeniería e innovación en un pueblo que crecía con prosperidad a manos de un gobierno ético pero extinto en la actualidad.

Tenia un fantasmagórico mantenimiento, sus cuerdas rechinaban con el solo soplo del viento y el silencio funerario de los pasillos se veía interrumpido por el ensordecedor sonido al entrar en funcionamiento.

Sin embargo, esta era una noche distinta, realmente había silencio y sonreía al recordar el motivo de su tranquilidad, pues lejos de esta cama fría y en la armonía de su hogar se encontraba descansando su pequeña hija; realmente ella lo había hecho feliz. 

Por un instante casi perpetuo, recordó los ojos grandes y mirada inocente cuando presencio el nacimiento de su hija y cuando seguido a ello se desmayo por las fuertes escenas del evento, derribando algunos implementos en la sala de partos.

Durante los dos últimos años la pequeña había logrado tocar todas las fibras de este hombre fuerte y protector, ella lo doblegaba con solo verlo y ligeramente sonreírle y él’ quien tanto la había anhelado solo podía contemplar su belleza mientras con rapidez y angustia la veía crecer.

Recordando esto y mientras lloraba de impotencia cierra los ojos y por fin puede descansar.

La mañana siguiente mientras la brisa deshojaba los arboles de un otoño gris y haciendo caso omiso a las recomendaciones del medico, llega a su habitación la visita más esperada y padre e hija caminan torpemente abriéndose paso entre los equipos médicos.

Un nuevo día había terminado, su hija,esposa ,familiares y amigos se alejaban por el empedrado camino mientras él los veía a través de la ventana. la solución a su enfermedad no llegaba y su condición empeoraba.

 Tiempo después ya no tenia problemas con la comida, ni le importaba el plato que le llevaran, ya no podía alimentarse por si solo y sus movimientos se limitaban a parpadeos, aceptaciones y negaciones leves con su cabeza y algunos pocos sonidos confusos que lograba emitir.

Su cuerpo parecía llegar a una estación sin retorno, una donde se agotaban los suministros para el arduo viaje de regreso.

Sin poder descifrar la verdadera enfermedad, este hombre de 30 años se deteriora con rapidez mientras su cuerpo se detiene por completo frente a una Ataxia Espinocerebelar. 

Carta al viento


En la cúspide de la indiferencia se ahoga el último grito de amor colgado de un débil tallo seco e invadido por la maleza.

Sus fuertes ráfagas se deslizan sin piedad sobre las partes muertas y las que fallecen a la velocidad que toma una gota de agua desprendida de su nube creadora. Hoja tras hoja pierden su color al ritmo del tic tac  cardíaco  suspendido en su mano derecha, dejando expuesto el gigante tronco que se niega perder su esperanza, mientras sus últimas fuerzas se aferran a las fuertes raíces que afianzaron su crecer.

Es el clamor de un llamado silencioso marcando el colapso de una historia que se desvanece con la más ligera brisa mañanera y es embellecida de forma burlesca  a los primeros rayos de luz solar.

Durante todo el día, una y otra vez a velocidad distinta impacta de manera agresiva lo que queda del erguido y agotado tronco, aun así, la tormenta intoxicante de verano pasara y el renacimiento de nuevas hojas llegara.

Por: Felipe Mendoza

VIVÍ EN EL PARAÍSO Y LO ABANDONE


Hace tiempo viví en el paraíso, ese lugar mítico, anhelado y prometido para la eternidad y decidí abandonarlo.

Les puedo asegurar que es todo lo que hemos escuchado y mucho más.  Pero lo más emocionante y triste a la vez,  es que muchos de nosotros estuvimos allí  y decidimos partir muy aprisa.

En este lugar realmente existe la armonía entre hombre y naturaleza, el despertar es todo un concierto de aves.

-Todas las que puedan imaginar.

Abundancia de comida sana, paisajes que han inspirado la mente de escritores en todo el mundo, acompañados de atardeceres indescriptibles aunque nadie lo nota hasta después de haber  partido.

Los causes de los ríos transportan litros y litros de agua traslucida, pura y vital para la supervivencia, el pescador puede lanzar sus redes sin temor a retirarlas vacías o llenas de desechos contaminantes  y quien labra la tierra obtiene abundantes y sanas cosechas.

Si ha llegado hasta esta frase le sorprenderá lo cerca que puede encontrar el paraíso. No importa cuantos pasos recorra y cuantas personas conozca, en este lugar siempre hay alguien dispuesto a saludar, a abrir las puertas de su casa y corazón sin condición.

Ese paraíso es el campo, allí donde hombres y mujeres campesinos están fuera de cama antes que el primer rayo de sol toque su ventana y regresan a la misma solo después  que el ocaso se ha desvanecido en el horizonte.

Donde las mujeres lucen sus manos sucias y deterioradas por el arduo trabajo y ríen sin temor a las arrugas,  donde las cicatrices de su piel son la historia de una vida honorable y digna de admirar, donde sin llevar matiz sobre sus uñas son bellas, fuertes  y su valor sobrepasa cualquier definición terrenal.

Es la vida del campesino,  ese que miramos con indiferencia, desprecio y apatía sin notar que allí se vive sin apariencias, no se miente por deporte y el lodo sobre sus cuerpos no es motivo de extrañeza o vergüenza; donde la educación empieza en casa con fuertes bases procedentes de generaciones y se respeta la vida sin importar la forma que adopte.

Donde la cena familiar va más allá de quienes comparten el mismo apellido o grupo sanguíneo y donde los campos se visten de colores todo el año,  ya sean meses de cosecha o meses, en que las flores desencadenan un jardín secreto a la vista de quienes levitamos en sus tierras.

Piénsalo! El paraíso está cerca, seguramente donde hoy viven tus padres o abuelos que envejecen rápidamente anhelando verte un día más.

Por: FELIPE MENDOZA.

POSDATA:

Quien no conozca el campo, miente! le recuerdo que es allí donde se cultiva el alimento que mínimo una vez al día tiene en su plato.

Inspirado en tierra Santandereana que me vio crecer, y  me formó. Esa tierra prospera llena de gente amable, transparente, trabajadora  y siempre dispuesta a brindar su mamo.

 

 

UNA ETAPA POR QUEMAR


Una etapa por quemar

En los últimos meses, mucho se me ha dicho sobre las etapas que todo ser humano debe quemar. Sin embargo, me mantengo en la posición firme y renegada al trago y cuanta sustancia costumbrista y poco original permitan mi crecimiento como persona.

No sé hasta qué punto estoy dispuesto a soportar, largas y agotadas  horas,  sentado o bailando al ritmo suculento, candente y pegajoso de la música;  ritmos que mueven las fibras del mas insensible, o manteniendo conversaciones vagas mientras consumo bebidas alcohólicas.  -“me quedo con la música”

De otro lado y no lejos de la realidad, llega la mañana nauseabunda, replegado a la sombra de la cortina, evitando los rayos del sol que afuera invita a vivir un maravilloso día de deporte junto a familiares o amigos que comparten pasiones.

Jaqueca, deshidratación y un olor característico a ebrio, inspirado en la más fina y sutil fragancia obtenida del trago derramado sobre la ropa y piel sudorosa;  Además, de  todos los derivados del cigarrillo impregnado.

Por otra parte, no se puede olvidar el comportamiento primitivo, seguidos al estado de ebriedad, una lengua retardada, palabras emitidas carentes de objetividad y que en la mayoría de los casos terminan lastimando a quienes decimos amar.

Tampoco quiero cerca “amigos” que solo aparecen el día de la juerga, pachanga, rumba, foforro o cuanto regionalismo y modismo  se pueda usar en nuestra amplia y “nutrida” jerga.

Despertar junto a la almohada mojada, con restos de comida de días atrás, intentando ponerme de pie sin lograrlo de manera sencilla; tampoco suena, ni mucho menos se ve grato.

Esto sin mencionar los supuestos estados de laguna manifestados por la victima del trago, estados que no pienso entrar a discutir. Lo cierto es que esta condición suele aparecer sobre episodios vergonzosos y acciones  tipificados por la sociedad como denigrantes, de cosas que normalmente no se harían en estado de sobriedad.

MIENTRAS TODOS USTEDES SIGUEN QUEMANDO ESTA ETAPA yo me quedo viviendo la mía. Por cierto, también me gozo la fiesta, mientras no tengo que llevar al borracho a casa.

por: Felipe Mendoza Cepeda

 

 

 

 

 

 

 

 

NO SE SI REQUIERE TÍTULO.


La noticia fue aterrorizante, gritos, llanto, insultos y una completa negación al acontecimiento.

Tenía juicios y prejuicios para sustentar su comportamiento; eso sí, la sustentación reflejaba la carente argumentación de su posición.

Por horas, e incluso dos extenuantes días la idea seguía intacta, no presentaba ningún cambio, pero,  con la decisión de hacer la llamada y afrontar la realidad, conociendo un poco más sobre el tema que le desestabilizo; El cambio llego.

Una voz femenina llena de vida e imprégnante felicidad respondió al otro lado del país. El choque llegó a su fin. Sin embargo, las preguntas fueron formuladas.

Ella, sin saber cómo responder, se sometió a los juzgamientos de una de las personas más importantes  en su vida. Y con sencillez característica y latente en su existencia; dio respuestas.

Algunas opiniones contrarias calentaban la llamada pero, esta nunca llegó a los términos con los cuales fue iniciada.

Al oprimir el botón de finalizar llamada, los planes dieron el inicio a la espera de un nuevo ser.

Un niño,  quiero que sea un niño! Se dijo en el silencio de la sala de su casa, mientras los ojos azules de su perro le miraban fijamente.

Algunos días después ya  había olvidado el tiempo mencionado sobre las semanas de vida y pregunto. -¿ya sabes qué es? -anonadado por la respuesta, sin ser lo que deseaba escuchar Nuevamente el comportamiento no racional se ocultaba y quedaba a flote el sentimentalismo.

La construcción de su mundo emocional se encontraba en la cúspide del mismo.

Se sentía un ganador, la mayor parte del tiempo hacia planes con aquella pequeña vida en formación.

Acudió a la biblioteca más grande del mundo – El endiosado buscador de internet;  para investigar sobre el tema, este le indico en cuanto tiempo el corazón se forma, cuando se define su género y otra infinidad de preguntas sobre sus inquietudes.

A sus 25 años la emoción como hombre de cuidar y brindar amor a un niño indefenso lo hacía parecer cursi. Sin embargo esto no fue relevante y los planes seguían un rumbo ininterrumplible.

En la facilidad de conexión e inmediatez en un mundo presionado por los resultados, el teléfono que en un principio se usó como medio de comunicación para informar sobre la gestación de un niño ahora, muy temprano en la mañana de un lunes se usó para informar sobre la partida repentina de aquella vida.

Sin presentar la más mínima molestia, su corazón se detuvo. La madre aturdida ante la noticia se encontraba en shock, su llanto desgarrador  se deslizaba con agresión sobre las fibras de las personas que la escuchaban. Y Los médicos con el más descaro protocolo decían en voz baja ” lo sentimos mucho, esto pronto pasara”

-¿Cómo pueden entender algo que no han vivido?

Llegó de sorpresa, genero una molestia sin quererlo, creo la emoción más grande que según dicen las madres’ se puede sentir y de la misma manera partió sin poderle conocer y sin dar un – adiós. !.

Un beso!


No quiero ni pretendo crearte una cualidad, un defecto, un gusto o disgusto.
Tampoco juzgarte, alabarte o excluirte de la culpa,
Me gustaría saber aquello que callas y lo que hablas
Entender tu rumbo explorado, permanecer lejos del velero que navegas sin control, mezclar tu experiencia con mi inexperiencia, sin permitir que detalles de tu mirada se conviertan en deseo.
Besarte como se me dé la gana sin restricciones y tabúes
Soy un poeta, uno humano, no sé en qué creer y tampoco entiendo lo que crees tú.

Algo pasa


Desde el inicio todo fue prohibido, cuestionado y atacado
El peligro y la adrenalina me acercarón, y a ti, te alejarón.
Ahora el tiempo es mi enemigo; odio ver y escuchar las cardiacas manecillas.
El calor corporal desaparecio y caótico es el espacio ocupado.
La blancura e inclemente sonrisa que penetraba mi alma cada instante que reías, esta muriendo.
Los cuestionamientos llegan y las respuestas dañan.

¿Misterio?


Tu vida es un misterio público

¿Es extraño verdad?

Siendo tan pequeño creas la más grande ilusión, careces de todo sin embargo, ya lo eres todo.

El proceso tarda, la ansiedad aumenta y los nervios por tu llegada se tornan incontrolables. requieres cuidados, eso que luego requeriré.

Existe mucha información sobre ti pero no se nada, y aun así quiero entenderlo todo.